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El fin de la lactancia debe ser cuando madre e hijo quieran, según experto

Carlos Gónzalez

Carlos González saca hoy a la venta ‘Entre tu pediatra y tú’ (temas’de hoy), una recopilación de preguntas y respuestas sobre los temas que más preocupan a los padres

Publicado originalmente en ADN.es, 05/02/2010

La leche materna está compuesta por diversos componentes nutricionales que ayudan al buen desarrollo del bebé, por este motivo, en los últimos años, expertos como el pediatra Carlos González, defienden que “el fin de la lactancia debe ser cuando madre e hijo quieran”, siempre teniendo en cuenta que, “por mucho que el niño quiera, si la madre ya no puede, habitualmente gana el adulto”.

Esta cuestión es una de las dudas más comunes entre las madres que apuestan por la lactancia materna, aunque no es la única como se puede observar en el libro ‘Entre tu pediatra y tú’, que hoy sale a la venta, y que expone una recopilación de preguntas y respuestas publicadas desde 1996 en la revista ‘Ser Padres’ sobre las preocupaciones cotidianas de los padres. Así, su objetivo es resolver o aclarar las dudas que cada día asaltan sobre la salud, el crecimiento, la alimentación –sobre todo la lactancia– y el desarrollo de los hijos.

“Normalmente lo que se publica es un resumen muy resumido, cuando en realidad muchas preguntas ocupan varias páginas y las respuestas también. Pensábamos que era interesante para muchas madres, y digo madres porque el 99 por ciento lo son, ver cómo otras madres explican sus mismos problemas y darse cuenta de que a veces lo que parece un gran problema es una cosa bastante común y que hacen muchísimos niños”, explica este experto en una entrevista a Europa Press.

González aclara todas las preocupaciones con rigor, claridad y con un toque de humor ya que “puede ayudar a la gente a desdramatizar la situación”, además de asegurar que “es increíble ver que facilidad la gente se espanta y piensa que son problemas que van a durar toda la vida”. Por este motivo, y con el objetivo de dar una visión simple del problema, se pone en la piel del niño y pide a los padres que hagan lo mismo.

“No es que yo este diciendo que es sencillo y que tengo la solución, sino que es sencillo porque como no tiene solución no hay que darle más vueltas. Si el niño no come no digo lo que se tiene que hacer, si no duerme no digo lo que tiene que hacer para que duerma, yo lo que digo es que si el niño no come, si su peso está normal y el niño está sano, es que no tiene que comer más. El niño no duerme, pues al niño no le pasa nada, es lo normal, es comprensible, es un problema para los padres que tampoco pueden dormir, pero si quieren que duerma el objetivo no es que duerma el niño sino los padres”, indicó.

Durante gran parte del libro se puede observar la importancia que el autor da a la lactancia que, en su opinión, “es una parte importante de la vida de los niños y de la vida de las madres”. En este sentido, reconoce que puede ser criticado por su afán de promover este habito, pero cree que “las madres que desean dar el biberón no necesitan más ayuda de la que ya están consiguiendo; no hablo del biberón porque no hay nadie que quiera dar el biberón y no lo consiga”.

Por este motivo, dar el pecho esta dentro del resto de sus libros ya publicados: ‘Bésame Mucho: cómo criar a tus hijos con amor’, ‘Mi niño no me come’, ‘Un regalo para toda la vida’, y ‘Comer, amar y mamar’ fundamentalmente porque “se trata de que aquellas madres que desean dar el pecho tengan toda la ayuda necesaria para conseguirlo, de modo que puedan disfrutar de la experiencia y sin dolor”.

“Ni la lactancia es sólo alimentación, ni la madre es sólo lactancia. El niño necesita muchas cosas de la madre, no solamente que le den de comer, y en el hecho de darle de mamar le está dando muchas cosas además de darle leche”, asegura.

“LOS PADRES DEBEN TOMAR LAS DECISIONES”

Otro de los temas tratados con más frecuencias es el sueño del bebé y del niño. En este caso, se muestra contrario a poner en práctica el método desarrollado por el doctor Eduard Estivill, que se basa en una serie de tiempo en los que se debe dejar al niño llorar. Al respecto, confirma su eficacia pero lamenta que los padres lo pongan en práctica. “Lo que más molesta es que se haya presentado a los padres que si no lo haces, el niño va a tener problema de sueño, cuando eso no es cierto. El niño no va a atener problema de sueño”, explica.

A su juicio, cuando se publicó este método creó dudas en aquellos padres, que hasta el momento dormían con el niño en la misma habitación. “Me preocupo hace años, cuando salió y se le dio tanta difusión que me encontraba a padres que no deseaban poner al niño en otra habitación, que estaban contentos durmiendo con su hijo en la cama, pero que al leer ese libro empezaban a preocuparse, sin darse cuenta de que al niño no le iba a pasar nada estando con ellos”, recuerda.

No obstante, afirma que su intención en ningún caso es decir cómo deben de dormir los niños, sino explicar a los padres porque los niños hacen los que hacen, dejando claro que no se trata de bebes malcriados, caprichosos, etc. “Eso son mitos, el niño tiene una conducta normal de ser humano y de muchos otros animales, están diseñados para no separarse para nada de sus cuidadores, sobre todo de su madre, y cuando se separan de su madre les entra angustia y no paran de llorar hasta que vuelve”, advierte.

Asimismo, se niega a pensar que los niños fingen y coaccionan a los padres. En su opinión, “cuando un niño te dice que quiere brazos y quiere brazos; se siente mal y se pone a llorar, no es que este fingiendo, es que quiere llorar; los adultos si que somos capaces del chantaje emocional, es decir de fingir emociones para conseguir un resultado”.

La educación en general preocupa a los padres con hijos de todas las edades, en este sentido el fundador y presidente de la Asociación catalana Pro Lactancia Materna (ACPAM), deja claro que “los padres deben tomar las decisiones”, por este motivo tres son multitud y los padres no deben dejarse influir por opiniones externas.

“El niño puede pedir una cosa y está en nosotros decidir si se le puede dar o no, no pasa nada, lo que no es bueno es que los padres tengan presiones no autorizadas, el niño tiene derecho a pedir lo que le conviene, los padres por su parte tiene derecho a pedir lo que les conviene a ellos, cuando entre dos personas hay un conflicto se negocia y se llega más o menos a un arreglo”, indica.

“Cada cual tiene que buscar la estrategia que les vaya mejor, entonces lo importante es que los padres se den cuenta de que son ellos los que tienen derecho a decidir lo que les va mejor. Lo triste es que meta baza un tercero que no tiene nada que ver”, concluye.

Publicado originalmente en El Mundo Salud

Un recién nacido en una incubadora. (Foto: Joe Shalmoni | Reuters)Un recién nacido en una incubadora. (Foto: Joe Shalmoni | Reuters)

25 de enero de 2010.- Contrariamente a lo que muchas personas creen, que los recién nacidos y lactantes pequeños sólo comen y duermen pero no sienten, todos estos niños, ven, oyen, sienten, se excitan, se sobresaltan, se asustan y también se relajan. Esto último se consigue utilizando las mismas técnicas con las que se sedan, tranquilizan y relajan los niños de mayor edad y los adultos, que lo hacen con las palabras, caricias, arrullo y música suave.

Un estudio recientemente publicado en la revista científica ‘Pediatrics’ (R. Lubertzy, Enero 2010:e24-8) ha encontrado que los recién nacidos prematuros que escuchan música de Mozart gastan menos calorías, de las que se administran con la alimentación, y en consecuencia ganan más peso que los recién nacidos que no escuchan música. Desde hace unos años se conoce que los recién nacidos que escuchan música tienen, después de que esta finaliza, una frecuencia cardiaca más baja que cuando no escuchan música (Arnon S. Birth, junio 2006; 33:131-136). También se ha podido demostrar que los recién nacidos prematuros para los que la ganancia de peso es tan importante, porque antes salen del hospital, gastan menos energía y en consecuencia ganan más peso cuando reciben masajes, respecto a los días que no reciben masajes (Lahat S, J. Am. Coll. Nutr 2007; 26:456-9).

En las Unidades de Neonatología, lugar donde están ingresados los recién nacidos y los prematuros, bien dentro de sus incubadoras o ya fuera en cunas, precisan de un ambiente confortable, con mucha tranquilidad, ausencia de ruidos, música ambiental suave o clásica, actividad en los cuidados relajada sin estrés o con el mínimo. Depositar bruscamente un objeto encima de la incubadora, golpear ésta con la mano, abrir con brusquedad las ventanillas para acceder a su interior o manipular sin suavidad a estos niños, les produce estrés, aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, y de la tensión arterial y gran disconfort.

Todos los recién nacidos y lactantes pequeños sienten y se les debe procurar un ambiente térmico apropiado, ausencia de ruidos violentos para permitir el sueño, cosa que hacen casi todo el día, arrullos, caricias y masajes en los periodos de vigilia, luz suave u oscuridad para facilitar el descanso o el despertar. El contacto de la piel de la mamá con la del bebé es fundamental porque esto les produce a ambos sensación de confort y seguridad. Los niños tienen un sueño de mayor calidad y a la madre le facilita la secreción de lactancia materna, auténtica fuente de salud.

Un reciente estudio realizado con 620 recién nacidos sanos a los que se les produce dolor al administrarles una vacuna por inyección en el muslo, ha demostrado que el contacto de la piel de las madres con la piel de sus hijos tiene grandes efectos analgésicos en estos niños, que lloran menos intensamente y durante menos tiempo que el grupo de niños en los que no se produjo este contacto madre-niño (A. Gomes et al. Pediatrics 2009; 124:e1101-e1107).

Los lactantes y niños mayores también se benefician de la música y de otras formas de relajación. En las Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos y en otros lugares de hospitalización, con frecuencia existen demasiados ruidos, unas veces justificados por la actividad o por las alarmas de los monitores y aparatos que vigilan o tratan a los niños enfermos, pero otras veces no justificados, al hablar excesivamente alto o por otras razones. Es necesario, sin embargo, que exista un ambiente relajado, sin ruidos o mínimos, con música ambiente suave, luz adecuada a la hora del día, al menos un familiar con cada niño para arrullarle y acariciarle, en definitiva, para que estos niños se sientan protegidos y seguros.

La música y otras formas de relajación se tendrán que imponer en nuestras unidades de hospitalización, no solo para que los trabajadores sanitarios y acompañantes se sientan mejor, también porque tienen efectos terapéuticos aún poco reconocidos. Un estudio realizado en 80 niños recién operados ha demostrado que la música también reduce el dolor postoperatorio y la ansiedad, disminuyéndose así el consumo de analgésicos (Nilsson N, Pediatr Anaesth 2009; 19:1184-90).

Es necesario por tanto no solo investigar, también poner en práctica los conocimientos actuales sobre los sentimientos y las formas de confortar a los niños enfermos, esto también es investigación y probablemente de alta eficacia y bajo costo.


Juan Casado es jefe de Servicio del Hospital Infantil del Niño Jesús y profesor de pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid.

Publicado originalmente en la Red Canguro

Por Ingrid van den Peereboom, Asociación Peau à Peau (Bélgica). Traducido por Red Canguro.

La separación de las piernas es excelente para los niños. Los problemas de cadera son además un problema mucho más común en las sociedades que utilizan el cochecito intensamente que en aquellos en los que se lleva al bebé cargado durante todo el día.

La Dra. Kirkilionis explica en “Ein baby will getragen sein” (”El bebé quiere ser portado”) que la cría humana está preparada para ser llevada sobre la cadera de un adulto (a partir de la 4ª semana de edad si usted lo desea). La cría del canguro es un portado pasivo. Las crías del chimpancé son portados activos, que se agarran al pelaje del adulto que les porta (macho, hembra o ambos, aunque existen diferencias culturales dentro de los grupos de la misma especie) con sus patas. Cuando pasamos a ser bípedos perdimos la fuerza de agarre de las piernas, entonces, nos instalamos en la cadera de nuestros padres y familiares.

Anotar que los pediatras occidentales han inventado el doble pañal y otros pantalones o arneses de reeducación de la cadera para “provocar”, en los bebés que necesitan tal tratamiento, la posición “piernas elevadas y abiertas”, que se llama normalmente “la posición de ranita”, después de haber observado que los bebés portados sufrían menos de este mal.

¿Por qué no se ha recomendado simplemente el llevar a los bebés encima ya que coloca naturalmente las piernas en la posición correcta???*

La displasia me la ha explicado una madre cuya hija la sufría. (Estas explicaciones le fueron transmitidas por su pediatra). Al nacer, los huesos de la cadera así como sus cartílagos no son lo suficientemente rígidos. La cavidad que aloja al cuello del fémur y éste no encajan completamente. La cabeza del hueso del fémur puede entonces salirse de su cavidad, lo que conlleva a una distorsión y/o una malformación de los ligamentos que rodean la articulación. La abducción de las caderas (es decir, el mantenimiento de las piernas en posición abierta) coloca la cabeza femoral en el fondo de la cavidad de la pelvis. Basta con procurar esta posición durante algunos meses, el tiempo necesario para que el cartílago se refuerce y/o se desarrolle, impidiendo de nuevo la salida de la cabeza del fémur de la articulación.

(Para aquellos y aquellas que saben de mecánica, se trata del mismo sistema que las rótulas de dirección). Un bebé portado, preferentemente sobre la espalda o el vientre (en oposición a la cadera), tendrá las piernas abiertas de manera natural, lo cual no puede más que hacerle un gran bien!

Dejemos las explicaciones de este pediatra y retomemos a Kirkilionis (etóloga humana) quien escribió que mientras un bebé o un niño está a horcajadas sobre la cadera, las piernas no están fijas, sino que se mueven a cada paso del porteador, así como a cada movimiento del niño. Esto favorece todavía más una buena evolución de la cadera del niño.

Un bebé recién nacido adopta por instinto la posición “ranita”

Más información sobre la posición ranita y sobre la posición correcta en un portabebés.

Fotografías de Red Canguro.

Acerca de Red Canguro:

La Red Canguro, Asociación Española por el Fomento del Uso de Portabebés, es una asociación sin ánimo de lucro que se estableció en noviembre de 2008 con los fines de fomentar el uso de portabebés entre madres y padres y cualquier persona interesada, difundir información relacionada, servir de contacto y apoyo a personas que deseen iniciarse en el mundo de los portabebés, alentar el encuentro e intercambio de información y experiencias entre personas usuarias de los mismos, aumentar el nivel de conocimientos sobre el porteo de bebés en castellano y fomentar y difundir la crianza con apego. Para más información sobre estos temas, visita: http://redcanguro.org

Puedes reimprimir o distribuir este artículo libremente en cualquier medio (ya sea impreso, en un sitio web, o en un correo electrónico) con la única condición de que mantengas el título, contenido y el pie del articulo con la informacion de nuestra asociación intactos, y que todos los enlaces a nuestro sitio web esten presentes.

Izan y yo en la sala de espera

Izan y yo en la sala de espera

Publicado originalmente en Teteando

Estas Navidades cuando fuimos a Madrid a pasar allí las fiestas llevamos biberones al 12 de octubre, ya he cumplido un año como donante de leche materna y la pena es la distancia que hay y que no tengan servicio de recogida porque de ser así hubiera donado mucho más que los 80 biberones de 125ml que he donado hasta ahora…..

Esta vez nos enseñaron las instalaciones y aunque mi idea inicial era hacer una especie de reportaje con fotografías incluidas una vez dentro y viendo las incubadoras nos dio tanto apuro que ni siquiera preguntamos si podíamos hacer fotos ya que nos parecía invadir la intimidad de esos bebes y de esos padres y más en esas fechas tan señaladas .

Pero muy amablemente nos enseñaron las salas y nos explicaron para que se usaba cada sala……

Sala de espera y entrada al servicio de Neonatologia el Hospital 12 de Octubre, Madrid

Lo primero que encuentras al llegar es una acogedora sala de espera con una luz tenue, con taquillas donde los padres pueden dejar todas las cosas que traen (abrigos, bolsos…etc) para ir lo mas cómodos posibles, allí hay una mesa pequeña con sillas para los hermanitos de los bebes ingresados que pueden visitarlos todos los domingos, tienen un servicio de préstamo de libros , y varios carteles con fotos de bebes que una vez estuvieron allí ingresados pero que que ya son bebes y niños sanos un pequeño empujón para los papas demostrándoles así que de todo se sale y pueden superar ese bache.

Hay unos grifos donde antes de entrar hay que lavarse las manos y los brazos, la higiene es muy importante en este caso ya que se trata de bebes muy pequeños y cualquier bacteria podría causarles serios problemas.

Esta la sala de observación donde dejan a los bebes que necesitan ser observados por algún motivo, no necesariamente han de ser prematuros, pueden ser bebes que han necesitado alguna medicación, bebes que han nacido por cesárea por algún motivo y su mama está en recuperación, si la cesárea es programada intentan que el bebe este junto a su mama desde el primer momento pero si es una cesárea de urgencias los mantienen separados el tiempo estrictamente necesario.

La sala de cuidados intensivos (bebes de hasta 1500 gramoso recién nacidos muy graves) tiene capacidad para acoger a 20 incubadoras (separada en dos salas) cada incubadora tiene un sillón cerca donde los papas pueden estar el tiempo que quieran, tienen acceso libre durante las 24 horas del día, cerca hay sacaleches para que las mamas se puedan sacar la leche observando a sus bebes y en cuanto el estado de los pequeños lo permite practican el método canguro o piel con piel (ponen al bebe en el pecho del papa o de la mama).

Las incubadoras se encuentran en un ambiente tranquilo, con una luz tenue, tapadas con mantas para evitar el exceso de luz exterior y con muy poco ruido, excepto el sonido de las maquinas que controlan su estado.

Y por último esta la sala de cuidados intermedios, donde están los bebes menos graves o convalecientes de sus enfermedades previas y es donde terminan de mejorar para poder volver a casa esta la sala esta mas iluminada, ya que necesitan cuidados menos especiales.

Intentan por todos los medios ayudar a las mamas para que la lactancia tenga éxito, las ayudan a ponerse al bebe al pecho, las enseñan a sacarse leche y siempre es primero su leche la que se les administra, si por algún motivo, como que están tomando medicación incompatible o no tienen leche, su leche no se la pueden dar les dan leche del banco, cuando hay muchas reservas todos los bebes que la necesitan reciben leche materna, si hay pocas reservas tienen que priorizar y los primeros en tomar leche materna son los bebes mas pequeños y débiles.

A las mamas que tienen a los bebes ingresados no les permiten ser donantes mientras que sus hijos estén allí, por si en algún momento recayeran y necesitaran de su leche, pero una vez dados de alta pueden ser donantes de leche y muchas de ellas lo son.

Por desgracia el banco de leche no siempre tiene las reservas suficientes como para poder darles a todos los bebes leche materna, así que una vez os pido que las mamas que estáis lactando y deseéis haceros donantes de leche no dudéis en poneros en contacto con el hospital, es un pequeñísimo esfuerzo que una mama puede hacer y puede salvar muchas vidas de muchos bebes.

Gracias al equipo de neonatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, por enseñarnos las instalaciones y explicarnos su trabajo, por el cariño que muestran hacia esos bebes y por lo bien que nos tratan cada vez que vamos.

Extraido de El Mundo Salud, 07/01/2010

CONSEJOS A LOS FUTUROS PADRES

Cómo planificar el embarazo sin olvidarse de las cuestiones más importantes

  • Sólo el 10% de las mujeres toma ácido fólico antes de quedarse embarazadas

MADRID.- El último grito en ofertas de vacaciones son las estancias en hoteles de lujo para concebir un hijo. Dichos establecimientos preparan todo para que las parejas procreen en el ambiente más propicio: decoración romántica, cena en la playa, alimentos afrodisiacos… Incluso hay quien devuelve el dinero a aquellos huéspedes que demuestren que su bebé empezó a gestarse en ese alojamiento.

Tener descendencia se ha convertido en todo un alarde de planificación: los futuros padres intentan dar con la fecha de nacimiento más adecuada para que la baja de maternidad se sume al mes de libranza en verano; toman suplementos herbales de dudosa eficacia para aumentar la fertilidad; y ponen en práctica mil y un trucos para calcular los días más idóneos para reproducirse.

Una vez logrado el ansiado embarazo, viven angustiados por los efectos que puedan tener en el feto el sexo, los viajes o el ejercicio físico. En ocasiones, los progenitores se dejan llevar por derroteros que desvían su atención de las recomendaciones que realmente son esenciales para la salud.

Una madre da el pecho a sus gemelos. (Foto: Alberto di Lolli)

Antonio García Burguillo, ginecólogo del Hospital 12 de Octubre de Madrid, señala que, en términos generales, se planifican muy poco las cuestiones relevantes. “Parece mentira, pero incluso hay mujeres diabéticas que se quedan embarazadas en muy malas condiciones”, asegura.

Los especialistas aconsejan a quienes deseen ser madres que realicen una visita preconcepcional al médico. Esta consulta resulta imperativa cuando la interesada padece ciertas patologías crónicas, como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, que deben estar perfectamente controladas antes de la concepción para evitar que surjan complicaciones tanto en el feto como en la embarazada.

Otra recomendación escasamente seguida es la de empezar a tomar suplementos de ácido fólico y yodo entre dos y tres meses antes de que se produzca la gestación para reducir las malformaciones en el bebé. El doctor García Burguillo apunta que, según los últimos estudios realizados, sólo cumplen esta medida preventiva en torno al 10% de las mujeres que se quedan en estado. “Es una cifra muy baja”, se lamenta.

“Aparte de esta recomendación, es necesario seguir una buena alimentación y poco más. Si lográsemos que lo hicieran todas las embarazadas, sería un gran avance”, precisa.

Cursos de preparación al parto

El ginecólogo añade que, “puestos a pedir, no estaría de más realizar un análisis de sangre antes de concebir”. Hay un punto en el que el ginecólogo reconoce el éxito de las campañas informativas: el abandono del consumo de alcohol y tabaco durante la gestación.

Una vez logrado el embarazo, los futuros papás suelen cumplir las directrices de los especialistas y absorben con avidez todos los consejos que les dan tanto los obstetras como las matronas. Éstas últimas se encargan de impartir los cursos de educación maternal, en los que cada vez se hace más hincapié en la importancia de alimentar a los recién nacidos con leche materna. Aún así, el biberón sigue siendo el rey de la nutrición infantil.

“El problema fundamental es que en el siglo XX se perdió la cultura de la lactancia natural”, afirma Gema Cárcamo, presidenta de Multilacta, un grupo de apoyo a madres.

Las cifras le dan la razón: según la Encuesta Nacional de Salud de 2008, sólo el 68% de las madres da el pecho a sus hijos de forma exclusiva durante las primeras semanas, porcentaje que desciende al 52% a los tres meses y al 24% al cabo de seis.

La presidenta de la asociación Amamanta, Salomé Laredo, está convencida de que una de las mejores maneras de promocionar la alimentación óptima para el bebé es “el apoyo madre a madre” mediante talleres auspiciados por los centros de salud y los hospitales.

Cuando existen problemas fisiológicos que dificultan el proceso, es indispensable la concurrencia de los profesionales sanitarios. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones se trata de una cuestión emocional. La inseguridad y el miedo a no ser capaz de amamantar es uno de los peores enemigos de este tipo de alimentación. En esos casos, ¿qué mejor ayuda que la de alguien que ha pasado por ese trance?

Apoyo a los primerizos

Esa es, precisamente, una de las finalidades de los cursos de educación maternal, que cada vez se centran más en cuestiones ajenas al parto. Bajo la batuta de las enfermeras, estos encuentros pueden contribuir a que los padres primerizos no tengan que pronunciar el fatídico lamento: “Si alguien me hubiese informado antes…”.

Maite Villar, presidenta de la Asociación de Matronas de Madrid, considera que una de las etapas que más suele ‘descolocar’ a los progenitores inexpertos son los primeros días tras el nacimiento. Es entonces cuando se produce “la adaptación al bebé, es decir, a tener un ser dependiente de ti las 24 horas del día que no sólo come o duerme; también llora y pide cosas”.

¿Cuándo retomar las relaciones sexuales tras el parto? Es otro de los apartados que produce mayores quebraderos de cabeza. “Pueden comenzar en cuanto la mujer deje de manchar”, señala Villar. Asimismo, aclara que es perfectamente posible tomar anticonceptivos orales durante la lactancia, pero hay que tener en cuenta que no debe recetarse la píldora clásica, sino unos contraceptivos que contienen una menor cantidad de hormonas.

Los papás no quieren perderse nada

El contacto piel con piel entre la madre y el recién nacido es esencial para el éxito de la alimentación natural y debe iniciarse lo antes posible. Sin embargo, si la mujer no está consciente porque ha sido sometida a una cesárea o no puede tener al bebé encima por alguna complicación, el padre puede relevarla y ponérselo sobre su pecho hasta que ella pueda hacerlo.

Algunos hospitales fomentan esta práctica que no alimenta al niño, pero sí lo mantiene calmado y lo prepara para la lactancia materna. Éste es uno de los ejemplos de la creciente participación masculina en el cuidado de los hijos. José Alberto Rodríguez, ginecólogo del Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes (Madrid), observa que los padres están “muy implicados en términos generales y con muy buena predisposición”. En este sentido, comenta que llegan, incluso, a mostrar la misma preocupación excesiva que muchas de las gestantes.En todo caso, constituyen un «apoyo muy importante» y la mayoría suele acudir junto a sus parejas a prácticamente todas las revisiones.

Algo parecido ocurre en los cursos de educación maternal, aunque con algunos matices. Carmen Paz, matrona del Centro de Salud de Markonzaga de Sestao (Vizcaya), señala que muchos hombres “acuden el primer día para ver si son los únicos o no. Si no ven a ningún otro, o tan sólo a uno, es posible que no regresen. En cambio, si constatan que no están solos, se animan a seguir participando”. En su opinión, “les cuesta un poco”. Sin embargo, también reconoce que “a veces son ellas las que quieren ir solas”.

La mayor implicación del varón se nota cada vez más. Una muestra en clave de humor del cambio de paradigma la ofrece Fabrice Florent en ¡Dios Mío, voy a ser papá! (Ediciones Timeo). Escrito en forma de diario, este libro ofrece un testimonio de lo que significa estar ‘embarazado’.

Lean un fragmento del primer capítulo: “Empezamos bien. ¿Me queréis decir cómo hago para desempeñar bien el papel de Futuro Papá si Ella no me lo cuenta todo? ¿Cómo voy a saber yo que un test de embarazo hay que hacerlo por la mañana? Pues sí, futuros papás que me leéis, que lo sepáis: por lo visto, el pipí de la tarde no activa la fatídica raya”.

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