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Posts Tagged ‘amamantar’

El grupo on line de apoyo a la lactancia LactandoAmando ha puesto en marcha la I Encuesta sobre información, formación y apoyo en lactancia materna. La encuesta la encontrarás AQUÍ

Este estudio se hace por y para madres, con el fin de ( si se logra  la colaboración y participación necesaria) poder hacer algo  para cambiar todo eso que nos preocupa y que nos dificulta a la hora de dar el pecho a nuestros hijos, o que por lo menos sirva para poner de manifiesto cuáles son nuestras necesidades, problemas, dificultades y derechos como madres.

La encuesta se estructura en tres fases que tratan sobre la lactancia materna: durante el embarazo, el parto y la estancia en el hospital, y la vuelta a casa.

Todas las preguntas se refieren a aspectos importantes que se relacionan con la formación, la información y el fomento de la lactancia materna y, especialmente en la última fase, al respeto de esa lactancia materna y al apoyo del entorno de la madre en esta situación.
Todos los datos solicitados en esta encuesta serán utilizados únicamente para los fines estadísticos propios del estudio. No existen datos que permitan identificar al usuario, por lo que la privacidad es total y completa. Puedes dejar en la encuesta un email de contacto si quieres que te envien un correo electrónico una vez que los resultados estén disponibles y publicados en el blog.
La encuesta no precisa de más de 10 minutos para poder realizarla.  Estará disponible hasta el 15 de Octubre. Tambien en Facebook se ha creado un evento  al que podeis asistir y notificar que habeis colaborado en esta encuesta.
Si quieres ayudarnos aún más en este estudio, tienes muchas formas de hacerlo:

1.      Asiste al EVENTO que LactandoAmando ha abierto en Facebook e invita a tus amigos a participar en la encuesta. Cuantos más seamos, mejores y más claros resultados obtendremos.
2.      Si tienes un blog, participas en algún foro de maternidad o lactancia puedes publicar un post relacionado explicando el motivo de esta encuesta y enlazándola.
3.      Si conoces a cualquier persona interesada en responder y participar, cuéntaselo o envíalo vía email.
4.      Si tienes una cuenta en alguna red social como Facebook, Twitter, Tuenti, etc, puedes enlazar este post para que la gente entre y participe en la encuesta.
El objetivo de este estudio es alcanzar el mayor número de participantes posibles, por lo que toda ayuda es fundamental. Cuantos más participantes, mejores datos y mayores conclusiones podremos obtener y más acciones podremos realizar al respecto.

Blogs colaboradores de la Primera Encuesta  de Lactandoamando sobre información, formación y apoyo en lactancia materna.

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VIII Congreso FEDALMA – Castelldefels, julio 2011

Publicado el 28/02/11 en Alba, lactancia materna.

Ya está abierto el plazo de inscripción para el VIII Congreso FEDALMA de Asociaciones y Grupos pro Lactancia Materna, que tendrá lugar en Castelldefels (Barcelona) los días 1 y 2 de julio 2011. En esta edición el grupo anfitrión es MACAS.

El lema elegido para el VIII Congreso es “Lactancia materna: construyendo el ser humano” a través del cual se quiere hacer especial hincapié en la importancia de que todas las lactancias funcionen y puedan ser disfrutadas, para lo cual es necesario tanto una buena estructura a todos los niveles (familiar, social, sanitaria, ….) como los vínculos y el esfuerzo de todos para hacerla posible.

FEDALMA (Federación Española de Asociaciones y Grupos pro Lactancia Materna) organiza desde su fundación un Congreso anual que sirve de punto de encuentro para todas aquellas personas y organizaciones que en España trabajan para apoyar a las madres que deciden amamantar a sus hijos.

El Congreso cumple asimismo la función de proporcionar formación a las Asesoras de Lactancia, incorpora las últimas investigaciones sobre lactancia materna y ofrece espacios de reflexión y debate sobre la situación de la lactancia y el trabajo desarrollado por las asociaciones y grupos de apoyo como movimiento social en auge.

Cada año una asociación miembro de FEDALMA se encarga de organizar el Congreso y de elegir el lema del mismo así como los contenidos a desarrollar además de implicar a otras organizaciones, personas y organismos en el proyecto.

El Congreso tendrá lugar en el Palacio de Congresos del Gran Hotel Rey Don Jaime de Castelldefels (Barcelona).

Según palabras de Ana M. Morales, presidenta del grupo anfitrión del VIII Congreso FEDALMA:

Para muchas madres (y nos incluimos en ellas), frente a nuestros bebes acabados de nacer sentimos que algo muy intenso ha nacido con ellos, un sentimiento, una responsabilidad, un compromiso tan grande que a veces nos  hace derrumbar nuestra estructura, nuestras certezas, nuestras verdades, nuestras creencias…  Las que decidimos amamantar a nuestros hijos, sentimos que esas lactancias nos construyen distintas a como éramos y al mismo tiempo construimos a nuestros hijos  de determinada manera. Cuando amamantamos, nuestras parejas también deben cambiar parte de sus estructuras. Cuando salimos a la calle nuestras lactancias son percibidas e influyen en otras personas y en su percepción del mundo y por tanto también en sus propias estructuras.

Y como la gota que cae en el agua y crea círculos concéntricos vamos construyendo:

Una madre que amamanta, dos madres, tres, cuatro, un grupo, una asociación, una red, un barrio, una ciudad…. Nuestro grupo se ha ido construyendo al mismo tiempo que el congreso se iba armando y la red de lactancia materna en Castelldefels nacía y crecía…

Amamantamos porque nos sale de dentro, por instinto, por responsabilidad, por salud, porque si… pero para que las lactancias sean posibles, para que la opción sea tan fácil como el respirar, TODOS, madres, familias, asesoras, profesionales, políticos y   sociedad debemos construir juntos. Todos somos necesarios en la mayor aventura que tenemos por delante: la construcción del ser humano en las mejores condiciones posibles, porque nuestros hijos son el futuro y porque la Lactancia Materna Feliz es la mejor opción.

Este congreso pretende pues construir (valga la redundancia) una mirada que converja en ese pequeño ser en construcción: como un bebe se forma a partir de la lactancia materna, tanto desde la perspectiva medico-científica, como desde la perspectiva ambiental-social, como desde la emocional-psicológica.

Hemos querido hacer un guiño humorístico y hemos buscado el símil con la construcción de una casa, un barrio, una ciudad: Cimientos, estructura, muebles, espacios internos, ambientes, vecindad, espacio exterior. De esta manera, se invita a la reflexión de cómo y de qué manera queremos dejar a nuestros hij@s nuestra herencia.

En definitiva la idea es plasmar que para que la lactancia materna funcione, y sea disfrutada, es necesaria tanto la estructura como los vínculos y el esfuerzo de tod@s para hacerla posible.

Más información en www.fedalma.org.

Descargar Programa Congreso FEDALMA 2011

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El Niño Normal

Publicación original de Bebe ECOnomico

Pesa 3,800 Kg. al nacer. Duerme siempre plácidamente, despertándose únicamente seis veces al día para tomar el pecho. Toma cinco minutos del derecho y cinco minutos del izquierdo, engordando exactamente 10 gramos el primer día, 20 el segundo día y así sucesivamente, hasta llegar a tomar exactamente 180 gramos de leche en cada una de sus comidas.

Sorbe vorazmente y sin interrupción e inmediatamente hace un pequeño eructo, durmiéndose felizmente a continuación. Nunca está ni enfermo, ni nervioso, ni es   caprichoso y no ha tenido ni siquiera un granito. Crece exactamente 200 gramos por semana, cada semana, durante el primer año de vida. Pasa sin esfuerzo del pecho, al chupete, al biberón de manzanilla, según la voluntad de sus padres y del pediatra.

Hace regularmente (pero no demasiada) caca y pis en el pañal, nunca por la noche.

Duerme seis horas seguidas por la noche desde que nació.

Ríe cuando se le coge en brazos, pero no protesta ni llora cuando se le deja solo en su habitación. Se duerme solo en su cuna, sin llorar o revolverse, abrazando tiernamente a su osito de peluche (u otro “objeto transicional”, el cual habrá sido recomendado por el experto de turno).

En el coche, se deja abrochar alegremente a su sillita sin retorcerse y sin protestar, quedándose dormido casi de inmediato.

Al llegar el cuarto mes de forma espontánea reduce el número de tomas a cinco comidas al día. A los cinco meses pasa, sin ningún problema, del pecho a la papilla hecha con caldo de verduras y, luego, a la papilla a base de cereales abriendo la boca como un pajarito sentado tranquilamente en su trona. A los 7 meses se ha destetado completamente y está listo para ir a la guardería, en la cual se integrará sin sufrir ningún tipo de crisis.

¿Lo reconocen? Esta es la descripción del Niño Normal. Ese oscuro objeto del deseo con el cual cada madre y cada padre, conscientemente o no, comparan a su hijo, sin jamás encontrar equivalencia. Es el niño de los verbos condicionales: «debería ser así…». Un OGM (Organismo Genéticamente Modificado), el hijo de la Publicidad y de las estadísticas.

¿Alguna vez te has encontrado con él? Lo dudo, porque existe sólo en el imaginario colectivo. El Niño Normal es siempre el hijo de otros, jamás el propio. Los niños reales, comparándolo con él, salen forzosamente perdiendo. Siempre tienen unos gramos de más o algunos gramos de menos, quieren mamar mucho más y mucho más tiempo de lo que está establecido por los “expertos”, quieren estar despiertos para que los mimemos y juguemos con ellos en lugar de estar tranquilos en su cochecito mirando al techo, lloran en un modo totalmente incomprensible a pesar de haberlos sometido a todos los tratamientos que recomiendan las mejores revistas del mercado. No quieren dormirse solos en su cuna, ni esperar plácidamente a que el sueño retorne si se despiertan durante la noche. Escupen sin pudor las carísimas papillas con todo tipo de vitaminas y minerales,  hacen la caca en el momento menos adecuado o se abstienen durante varios días sin dar ninguna explicación. Y, sobre todo, pretenden estar día y noche con su mamá, la cual no deja de preguntarse que cosa ha hecho mal para que su hijo no sea un Niño Normal.

Sí, porque detrás de cada niño “equivocado”(es decir, todos los niños reales) existe una madre igualmente “equivocada”. Así como el niño tiene que vérselas con el Niño Normal, cada madre tiene que hacer frente a la Madre Perfecta: esa que siempre tiene sus pechos repletos de leche, pero que, al mismo tiempo, pasadas un par de semanas del parto, luce un look de eterna adolescente, haciéndose cargo del bebé tan fácilmente como si bebiera un vaso de agua, y se “organiza” sin olvidar a su marido, la vida social y la vida laboral.

El cuerpo de la madre después del parto, este organismo misterioso, con sus hormonas completamente trastornadas, las pérdidas, la leche que gotea, los senos que cambian constante de volumen, los cambios de humor, el sueño interrumpido… es una imagen completamente diferente a la que nos enseña, una vez más, la publicidad o los libros y revistas para las madres. Ninguna madre nos podemos comparar con esa Madre Perfecta, al igual que no podemos equiparar a nuestros hijos con el modelo propuesto por los mass media.

Sin embargo, los millones de niños que nacen en todo el mundo, que viven y que crecen como seres auténticos, con sus infinitas necesidades, tan únicos, tan diferentes entre sí, son una bendición para sus padres. ¿Por qué entonces desear un Niño normal, un ser totalmente abstracto, cuando un niño real y genuino está frente a nosotros? Si existiese de verdad el Niño Normal, si de la noche a la mañana apareciera en nuestra casa, estoy segura de que su presencia sería inquietante.

Abracemos fuerte a nuestro hijo, que puede que no encaje con las definiciones, las normas, las tablas, los esquemas, los juicios de los “expertos”… Dejemos que sea él a enseñarnos lo que efectivamente necesita, que es aquello que le hace sentirse bien… y esperemos que siga creciendo “equivocadamente”, y que conserve, pasando los años, eso que de único, nuevo y diferente tiene que enseñar al mundo.

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No podemos más que agradeceros a todos los participantes en nuestro I Concurso de Fotografía “Imágenes del Cariño”, ha sido un placer ver tantas fotos destilando amor, y un verdadero problema elegir las ganadoras 🙂

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Ya esta listo el calendario (pincha en la imagen para ver el calendario completo) gracias a todas las personas que participaron en nuestro concurso de fotografia.

El calendario tiene un precio de 12 euros con el envio incluido, y tendreis hasta el 15 de noviembre para realizar los pedidos, a traves de nuestro correo, del telefono o de nuestra página en Facebook.

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Texto de Ruth Kamnitzer traducido por Ana Isabel Chinchilla

Vía Mimos y Teta Blog

Artículo publicado originalmente en  www.drmomma.org

Ruth Kamnitzer

Hay en Mongolia un dicho muy utilizado que afirma que los mejores boxeadores toman leche materna durante al menos seis años, afirmación muy seria para un país en el que el boxeo es el deporte nacional. Me trasladé a Mongolia cuando mi primer hijo tenía cuatro meses y viví allí hasta que cumplió tres años.

Criar a mi hijo en aquellos primeros años en un lugar donde la actitud hacia la lactancia materna es tan radicalmente diferente de las costumbres que prevalecen en Norteamérica me abrió los ojos a una visión completamente diferente de cómo podría ser todo. Los mongoles no solamente prolongan la lactancia materna, sino que además lo hacen con más entusiasmo y menos inhibiciones que casi nadie de los que había conocido hasta entonces. En Mongolia, la leche materna no es sólo para bebés; no se trata sólo de nutrición y definitivamente no es un tema sobre el que se imponga la discreción. Es la madera de la que estaba hecho Genghis Khan.

Al igual que muchas madres primerizas, no había pensado demasiado sobre la lactancia antes de tener a mi bebé, pero minutos después de que mi hijo Calum saliera, se agarró a la teta y durantelos siguientes cuatro años no parecía nada dispuesto a soltarse. Tuve suerte, porque en muchos aspectos la lactancia nos resultó sencilla: ninguna grieta en el pezón, rara vez un pecho ingurgitado. Mentalmente las cosas no eran tan sencillas: a pesar de lo mucho que amaba a mi bebé y disfrutaba del vínculo que nos ofrecía la lactancia, en ocasiones resultaba insoportable. No estaba preparada para la magnitud de mi amor por él ni para la intensidad de su necesidad de mí en exclusiva y de mi leche. “No le permitas que te convierta en un chupete humano”, me advirtió una enfermera canadiense pocos días después del nacimiento de Calum, que mamaba a todas horas, pero yo repasaba todos los posibles motivos de su llanto (¿gases?, ¿pañal? ¿infraestimulación? ¿sobreeestimulación?) y por lo general acababa dándole teta de nuevo. Me preguntaba si hacía bien.

Entonces me trasladé de Canadá a Mongolia, donde mi marido llevaba a cabo unos estudios sobre vida salvaje. Allí los bebés están siempre envueltos en varias capas de gruesas mantas, atados con cuerda como un paquete que no quieres que se rompa en el correo. Cuando un paquete murmura, se le pone un pezón en la boca. No se les cambia muy a menudo y nunca se les hace eructar. No hay ni siquiera una manos en las que poner un sonajero. Por supuesto, no hay ratitos boca abajo. Los niños permanecen envueltos hasta al menos los tres meses, y cada vez que emiten un sonido, se les da de mamar.

Esto resultaba interesante. A los tres meses, los bebés canadienses ya tienen actividades sociales, incluso natación. Algunos aprenden a “calmarse solos”. Yo daba por sentado que había muchos motivos por los que un bebé podía llorar y que era mi trabajo averiguar la razón y darle la solución adecuada. Pero en Mongolia, aunque los bebés puedan llorar por muchos motivos, sólo hay una solución: leche materna. Dejé de darle vueltas e hice lo mismo.

En Canadá la lactancia materna aún está rodeada de cierto misticismo, pero en realidad no estamos demasiado acostumbrados a ella. La lactancia se realiza en casa, en grupos de lactancia, quizá en alguna cafetería: rara vez se ve en público y desde luego nosotros mismos no tenemos recuerdos conscientes de haber sido alimentados con pecho. A esta íntima actividad entre madre e hijo se la trata con secretismo y educadas miradas hacia otro lado, y se considera casi igual que las demostraciones públicas de intimidad en una pareja: no es tabú, pero sí que causan ligera incomodidad y son educadamente ignoradas. Cuando el silencioso y angelical recién nacido se convierte en un niño activo resuelto a comunicar a todo el mundo lo que está haciendo a cada momento, bueno, entonces esos ojos se apartan con mayor rapidez e intensidad, a veces con el ceño fruncido.

En Mongolia, dar el pecho en público, en lugar de relegarme a la sección de “sólo mamás”, me puso decididamente en el centro de atención. Su práctica universal de dar pecho en cualquier momento y lugar, así como la cercanía en la que la mayoría de los mongoles vive, implica que todos están acostumbrados a ver un pecho en acción. Les alegraba ver que hacía las cosas a su manera (que por supuesto era la manera correcta).

Cuando daba pecho en el parque, las abuelas me brindaban sus historias sobre cómo habían alimentado a sus doce hijos. Cuando daba pecho en el asiento trasero de los taxis, los conductores levantaban sus pulgares por el retrovisor y me aseguraban que Calum se convertiría en un gran boxeador. Cuando paseaba por el mercado acunando a mi hijo en mis brazos mientras mamaba, los comerciantes me hacían un sitio en su puestos y le decían al niño que se lo bebiera todo. En lugar de mirar a otro lado, la gente se inclinaba sobre Calum y le besaba la mejilla. Si se soltaba de la teta en respuesta a la atención recibida, dejando mi pecho chorreando y completamente expuesto, no pasaba nada. Nadie se quedaba mirando, nadie apartaba la vista: simplemente se reían y se limpiaban la leche de la nariz.

Desde que Calum tenía cuatro meses hasta los tres años, allá donde fuera, oía una y otra vez lo mismo: “La teta es lo mejor para tu bebé, lo mejor para ti” La aprobación constante me hacía sentir que hacía algo importante que interesaba a todos; exactamente la clase de aprobación pública que *toda* madre reciente necesita.

Para cuando Calum cumplió los dos años, yo ya había descubierto lo útil que podía ser la lactancia materna. Nada hace que un niño se duerma más rápido, alivia el aburrimiento de un largo viaje en coche, o calma una tormenta que se cierne, tan rápidamente como una poca leche calentita de mamá. Es la ayuda más útil para la madre perezosa, y yo creía que le daba todos los usos, pero los mongoles lo llevaban más lejos.

Durante los inviernos mongoles, pasaba muchas tardes en en el yurt de mi amiga Tsetsgee, huyendo del frío glacial de fuera. Fue instructivo comparar nuestras técnicas de crianza. Cuando estallaba una pelea por los juguetes entre nuestros hijos de dos años, mi primera reacción era restablecer la paz distrayendo a Calum con otro juguete al tiempo que le explicaba los principios de compartir las cosas, pero esto llevaba tiempo y una media de éxito de tan sólo un cincuenta por ciento, En el restante cincuenta por ciento de veces, cuando Calum no quería dar su brazo a torcer y su frustración aumentaba hasta el punto de ebullición, lo cogía y le acunaba en brazos para amamantarle.

Tsetsgee tenía una táctica diferente. Al primer murmullo de discordia, se levantaba la camisa y empezaba a menear sus pechos con entusiasmo, diciendo: “¡Ven aquí, cariño, mira lo que tiene mami para ti!” Su hijo apartaba la vista de los juguetes para mirar las dianas de sus pechos y siempre se iba hacia ellos.

¿Media de éxito? Cien por cien.

Para no ser menos, adopté la misma estrategia. Allí estábamos, dos madres agitando los pechos como strippers compitiendo por atraer a un cliente. Si los abuelos estaban por allí, se unían a la representación. Los pobres críos no sabían a dónde mirar: la tranquilizadora plenitud de los pechos de sus madres, los mustios pechos planos de la abuela con su larga experiencia, o el extraño montón de carne que el abuelo se agarraba en su envidia de pechos. Por mucho que lo intente, no puedo imaginarme una escena similar en una reunión de la Liga de la Leche.

En mis clases prenatales en un pequeño pueblo de Canadá, donde nació Calum, nos mostraron la lactancia materna con un vídeo de una madre sueca de aspecto especialmente atlético, que daba pecho a su niño pequeño mientras esquiaba. La clase se estremeció: “Claro que es genial para los bebés, pero cuando ya empiezan a hablar y a andar…?”  Todas parecían de acuerdo. Yo me callé.

Me tocó a mí sorprenderme cuando una de mis amigas mongoles me dijo que había tomado leche materna hasta los nueve años de edad. Me quedé tan boquiabierta y estupefacta que al principio me lo tomé a broma. Viendo ahora que mi hijo se destetó justo después de cumplir los cuatro años, me avergüenza un poco mi inflexible incredulidad. Aunque nueve años sea bastante edad para tomar el pecho, incluso para los mongoles, no está fuera del rango.

Aunque no siempre era fácil hablar sobre conceptos como “destete voluntario” con mongoles debido a la barrera idiomática, dar pecho “a largo plazo” parecía ser la norma. Nunca conocí a nadie que diera pecho a dos niños, lo cual me sorprendió, aunque debido a que los intervalos entre hijos son bastante largos, la mayoría de los niños dejaban de mamar entre los dos y los cuatro años.

Según UNICEF, en 2005 el 82 por ciento de los niños de Mongolia seguían con lactancia materna entre los 12 y los 15 meses y el 65 por ciento seguían entre los 20 y los 23 meses. El último hijo parece que simplemente continúa, de ahí la niña de nueve años que tomaba pecho, y si la sabiduría popular no se equivoca, de ahí la fama de Mongolia en el boxeo.

Cuando a los tres años Calum seguía tomando pecho con el entusiasmo de un recién nacido y yo me preguntaba cómo surgiría el destete, sentí curiosidad sobre qué animaba a los niños mongoles a destetarse solos. Algunas madres me dijeron que su hijo simplemente perdió el interés. Otras dijeron que la presión de grupo tuvo que ver, (he oído a adolescentes mongoles burlarse de otros diciendo “¡Quieres los pechos de tu mami!” del mismo modo que se dice “¡Corre con tu mamá!”). Cada vez más a menudo, las obligaciones del trabajo obligan a destetar antes de lo habitual: los niños a menudo pasan el verano en el campo mientras que la madre se queda en la ciudad trabajando, y durante esta larga separación a la madre se le retira la leche.

Mi amiga Buana, de veinte años, me contó su lactancia, digna de medalla de oro: “Me crié en un yurt lejos, en el campo. Mi madre siempre me decía que me la bebiera toda, que era buena para mí. Yo creía que todas los niños de nueve años lo hacían. Cuando fui al colegio, lo dejé.” Me miró con un brillo travieso en los ojos “ Pero aún me gusta beberla a veces”.

Destetarse me parecía un suceso bastante definido. Siempre esperé que, en algún momento, las tomas se reducirían y seguirían reduciéndose hasta que cesaran por completo. Se me retiraría la leche y ya está. Bar cerrado.

En Mongolia no sucede así. Hablando de lactancia con mi amiga Naraa, le pregunté cuándo su hija, entonces de seis años, se había destetado. “A los cuatro años” me contestó, “a mí me entristeció pero ella no quería tomar teta más”. Entonces Naraa me dijo que la semana anterior, cuando su hija había vuelto de una larga estancia en el campo con sus abuelos, quiso tomar teta. Naraa la complació “Me imagino que me había echado mucho de menos” explicó, “y fue bonito. Por supuesto, yo no tenía leche, pero no le importó”.

Pero si “destetar” significa no volver a beber leche materna, entonces los mongoles nunca se destetan del todo, y esto es lo que más me sorprendió de la lactancia en Mongolia. Si los pechos de una mujer están ingurgitados y su bebé no está cerca, irá sencillamente preguntando a sus familiares, de cualquier edad o sexo, si quieren beber. A menudo las mujeres se extraen una taza de leche para sus marido para darles un capricho, o dejan una poca en el frigorífico para que cualquiera pueda servirse.

Aunque todas hemos probado nuestra propia leche, le hemos dado a nuestras parejas para que la prueben, quizá hemos echado una poca al café en una emergencia ¿no?, no creo que que muchos de nosotras la hayamos bebido a menudo. Sin embargo a todo mongol al que he preguntado me ha dicho que le gusta le leche materna. El valor de la leche materna está tan reconocido, tan firmemente arraigado en su cultura, que no se considera como algo sólo para bebés. La leche materna se usa comúnmente de forma medicinal, se les da a los mayores como una cura para todo, se usa para tratar infecciones oculares así como (dicen) hacer más blanco el blanco de los ojos y más intenso el marrón del iris.

Pero sobre todo, creo que los mongoles beben leche materna porque les gusta el sabor. Una amiga mía occidental que se extraía leche en el trabajo y dejaba la botella en el frigorífico de la oficina se encontró un día la botella medio vacía. Ella se rió: “¡Sólo sospecharía de que mis compañeros se beban mi leche en Mongolia!”

Vivir en otra cultura siempre te obliga a re-evaluar la tuya. No sé cómo hubiera sido dar pecho a mi hijo en sus primeros años en Canadá. La avalancha de observaciones positivas que recibí en Mongolia, así como la aceptación sincera de dar el pecho en público simplemente me asombró, y me dio la libertad de criar a mi hijo de una manera que me parecía natural. Además de las pequeñas diferencias en nuestras costumbres de lactancia, los detalles de cuánto y cuándo, concluí que había una diferencia más grande en nuestros métodos de crianza.

En Norteamérica valoramos tanto la independencia que aparece en todo lo que hacemos. Sólo se habla de qué come tu bebé ahora, y a cuántas tomas has reducido. Incluso aunque no seas la que hace estas preguntas, es difícil escapar de su impacto. Además se venden tantas cosas para que tu hijo se entretenga solo y te necesite menos que el mensaje es claro. Sin embargo en Mongolia, la lactancia no se identifica con dependencia, y el destete no es una meta. Saben que sus hijos crecerán; de hecho, un niño mongol normal de cinco años es mucho más independiente que uno occidental. No hay prisa por destetar.

Probablemente lo más valioso de criar a mi hijo en Mongolia fue que me di cuenta de que hay un millón de maneras de hacer las cosas, y que yo podía elegir cualquiera de ellas. Durante la lactancia de mi hijo tuve varias dificultades, y tomé y deseché ideas y prácticas en mi intento de forjar mi propio estilo. Me alegro de haber amamantado a Calum tanto tiempo: fueron cuatro años al final. Creo que la lactancia fue lo mejor para mi hijo, y que tendrá una influencia duradera en su personalidad y en nuestra relación.

Y cuando gane la medalla de oro de boxeo en la Olimpiadas, espero que me lo agradezca.

Nota: 1. UNICEF Childinfo, “Monitoring the Situation of Children and Women: Infant and Young Child Feeding (2000-2007)” (January 2009): www.childinfo.orglbreastfeeding_countrydata.php

Ruth Kamnitzer vivió durante tres años en una tienda tradicional de tela en la campiña mongola mientras su marido,Steve, llevaba a cabo unos estudios sobre el gato de Pallas de Asia Central. Es licenciada en Conservación de la Biodiversidad y hoy en día vive en Bristol, Reino Unido, con Steve y Calum.

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I CONCURSO DE FOTOGRAFÍA SOBRE LACTANCIA MATERNA Y CRIANZA EN BRAZOS.

“Imágenes del cariño”

LACTABIA convoca su primer concurso de fotografía “Imágenes del cariño” con motivo de la celebración de dos actos que están vinculados a nuestros objetivos como asociación, en la que coinciden la Semana de la Lactancia Materna (05/08 de Octubre 2010) y la Semana Internacional de la Crianza en brazos (06/12 de Octubre 2010). Unificando las celebraciones, hemos convocado un único concurso con dos temas principales, la lactancia materna y la crianza en brazos con el uso de portabebés respetuosos con la fisiología del bebé (portabebés ergonómicos).

Además, con motivo de este concurso se organizará una exposición del 04 al 10 de Octubre con el mismo nombre que el concurso, para mostrar todas las fotografías recibidas y  hacer entrega a las fotografías premiadas.

BASES DEL CONCURSO:

  1. I. TEMAS CON LOS QUE SE PUEDE PARTICIPAR:
    1. La lactancia materna, fotografías que reflejen la lactancia materna.
    2. La crianza en brazos, fotografías usando portabebés respetuosos con la fisiología del bebé (portabebés ergonómicos).

Se puede participar en los ambos temas con fotografías diferentes, o presentar una foto que abarque los dos, solo que en este caso se tendrá que indicar para cual de los temas se presenta, nunca una fotografía puede usarse para los dos apartados.

  1. II. LAS FOTOGRAFIAS:
    1. Deben ser originales e inéditas, es decir, que no hayan sido divulgadas con anterioridad, ni presentadas a otros concursos.
    2. Deberán tener un tamaño de 18×24, en blanco y negro o color sobre papel fotográfico, no se admitirán fotografías que hayan sido impresas en casa.
    3. Las fotografías se enviarán también en formato electrónico (JPEG, JPG) en un CD, para facilitar, en caso de ser seleccionadas, la publicación en el calendario 2011 que editará LACTABIA.
    4. Deberán ir montadas sobre un soporte rígido, cartulina o paspartú.
    5. En caso de recibir dos fotografías parecidas del mismo concursante, la organización del concurso decidirá cuál de ellas será admitida, pero no se devolverán las fotografías que no participen.
    6. Máximo 3 fotografías por concursante.
    7. Una vez finalizado el concurso no se devolverán originales. Las fotografías quedarán en poder de la organización del Concurso, que las podrá utilizar para fines de promoción de la lactancia materna y la crianza en brazos.
  1. III. REQUISITOS:
    1. Puede participar toda persona mayor de 18 años.
    2. Ningún miembro del jurado ni sus familiares podrán optar a premio.
    3. NO deben escribirse los datos del concursante en la cara posterior de las fotografías.
    4. En un papel adjunto a las fotografías constará:
      1. El nombre del concursante, dirección y teléfono de contacto, (e-mail opcional)
      2. Nombre de la madre/padre y el niñ@, y edad del mism@.
      3. Firma de la madre/padre que aparece en la fotografía, aceptando las bases del concurso y autorizando a ser editada en el calendario 2011 de LACTABIA en caso de ser elegida su foto.
      4. Rellenar la autorización que facilitamos al final de las bases para la autorización de la reproducción de las fotografías.
      5. Si se desea pueden enviar también un relato contando su experiencia con la lactancia materna y/o el porteo.
  1. IV. PLAZO DE PRESENTACIÓN:

El concurso comienza el 02 de Agosto de 2010 y finaliza el 17 de septiembre de 2010. (Hemos ampliado el plazo de entrega hasta el día 27 de Septiembre)

  1. V. FALLO DEL CONCURSO:
    1. Los nombres de los ganadores del concurso se publicaran en los medios disponibles en la asociación, blog principal y perfil del Facebook.
    2. Se avisará personalmente con antelación a todos los premiados.
    3. En el caso de no conseguir ponernos en contacto con la persona premiada, el premio pasará al siguiente concursante seleccionado.
    4. La entrega de los premios se realizará el día de de la exposición fotográfica, así que, siempre que sea posible, convocaremos a los ganadores a la inauguración que tendrá como título “Imágenes del cariño” para la entrega de los premios.
    5. En el caso no poder acudir a recoger el premio, LACTABIA se compromete a envíalo a su destinatario en la mayor brevedad posible.
  1. VI. PREMIOS:
    1. 12 participaciones (una por foto) en el calendario 2011 que publicará la asociación LACTABIA para dicho año.
    2. El primer premio además se llevará un fular portabebés Wrapsody Gypsy Mama de “Bebesiños”
    3. El segundo premio además se llevará una bandolera portabebés de “La tiendita de atrás”.
    4. El tercer premio además se llevará una cesta de productos de “El Pequeño Ecologista”.

Y todos los participantes en la exposición se les concederá un descuento de un 5% de descuento por tiempo limitado no acumulable a otras ofertas, de las tiendas que colaboran con la asociación, “El Pequeño Ecologista”, “Bebesiños”, “La tiendita de atrás”.

  1. VII. FORMA DE ENVÍO Y DIRECCIÓN DE CONTACTO:
    1. Todas las fotografías deben enviarse sin ser dobladas por correo o entregadas en mano a la siguiente dirección:

LACTABIA, Lactancia Bierzo Alto.

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA.

C/Rio Sil, 11. 1ºB

24300 Bembibre (León).

  1. En caso de necesitar más información pueden escribir a la dirección indicada o escribir un correo electrónico a:

lactabia@gmail.com

  1. O llamar al número de teléfono de información:

667 958 749

  1. VIII. ACEPTACIÓN DE LAS BASES Y OBSERVACIÓNES:
    1. La participación en el concurso lleva implícito el conocimiento y la aceptación de estas bases.
    2. Las obras que no cumplan los requerimientos de estas bases quedarán excluidas del concurso.
    3. El jurado se reserva el derecho de descartar aquellas fotos que no reúnan unos requisitos mínimos de calidad, impresión, o de ajuste a la temática del concurso.
    4. La organización no se hace responsable de cualquier pérdida
      fortuita que se pudiera producir antes, durante o tras la finalización del concurso.
  1. IX. AUTORIZACIÓN:

Yo, ____________________________________________________________, con DNI _________________, por la presente otorgo permiso para que el material proporcionado sea reproducido en cualquier medio (escrito, audiovisual o web) con el objetivo de difundir la lactancia materna y/o la Crianza en brazos y el uso de portabebés. Acepto que la/s fotografía/s presentadas puedan ser utilizadas en la exposición itinerante “Imágenes de cariño”. Confirmo que poseo los derechos necesarios y que no se requiere el consentimiento de terceros para otorgar el permiso.
Nombre:_________________________________________________________

Fecha:___________________________________________________________

Firma:

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